Julio Cesar: Se sabe que estuvo en casa de Cleopatra VII en
Alejandría ente el 48 y 47 a.C., en su guerra con Pompeyo. Un desembarco de la
flota enemiga le pilló de improviso, y el emperador atacó los navíos con
proyectiles incendiarios, provocando que el fuego se extendiese por media Alejandría,
entre lo que se incluye la biblioteca. La mayoría de los testimonios omiten el
incendio de la biblioteca, pero el hecho de que César regalara 200.000 rollos
de Pérgamo a Cleopatra sugiere que fuera a modo de compensación, lo cual
atribuye la culpabilidad al romano.
Teodosio: Decretó en el 391 d.C.
la prohibición del culto a cualquier religión no cristiana. La biblioteca, se
dice, al ser un anexo del museo Serapio, fue considerada junto a este un templo
de alguna doctrina pagana, y por lo tanto fue ordenado quemar. Esta versión es
la más apoyada.
Omar: Está escrita la opinión del
califa Omar acerca de la biblioteca ‘’Si no contiene más que lo que hay en el
Corán, es inútil, y es preciso quemarla; si algo más contiene, es mala, y
también es preciso quemarla’’, sin embargo las incongruencias históricas
apuntan a la inocencia de este hombre. Los árabes llegaron a Egipto hacia el
año 642, por lo que resulta ilógico atribuir la destrucción de la biblioteca al
califa, habiendo numerosos testimonios que afirman que ésta se produjo doscientos
años antes. Por otra parte, se decía que Omar repartió los rollos de la
biblioteca entre la población para que se calentaran, alegando que tuvieron
combustible suficiente para seis meses, hecho también disparatado, puesto que
el invierno en Egipto no llega a las seis semanas.
César;
ResponderEliminarMuy bien