domingo, 10 de febrero de 2013

4. ¿Por qué no cae la Luna y sí la manzana?

Tanto la Luna como la manzana están en situación de caída libre, describiéndose su aceleración como la constante de gravitación universal G multiplicada por la masa de la Tierra y dividida por el cuadrado de la distancia de sus centros de gravedad. La diferencia radica en este último valor, siendo en el caso de la manzana, a efectos prácticos, igual al radio de la Tierra, mientras que en el caso de la Luna sería la distancia entre sus centros, que se estimaba en 60 veces el radio de la Tierra. Por tanto, la luna caería sesenta veces al cuadrado más despacio que la manzana, es decir 3600 veces. Newton dedujo que si la manzana caía a 4'86 m/s, la Luna caería a (4'86/3600)m/s. Dicha distancia es un veinteavo de pulgada.
La Luna sufre una fuerza centrífuga opuesta a la fuerza centrífuga que la atrae a la Tierra. Esa fuerza, al ser de igual valor, mantiene la Luna en órbita. La fuerza centrífuga haría desplazarse a la Luna en cada segundo 1/20 de pulgada, por lo que se anularían de acuerdo con uno de sus principios.



''A toda fuerza se le opone una fuerza igual pero en sentido opuesto''

1 comentario:

  1. Una fuerza centrífuga contraria a la fuerza centrípeta. Realmente esto no tiene que ver con el principio de acción-reacción que pones, porque los pares de fuerza están aplicados en cuerpos distintos, por lo que no se pueden anular entre sí. Esto es consecuencia de algo que estudiarás más adelante, quizás en la carrera y es la utilización de sistema de referencia no inerciales.

    ResponderEliminar